Ser joven en Camboya
El genocidio de los Jemeres Rojos, la posterior guerra con Vietnam y la continuación del conflicto hasta bien entrados los 90 dejaron a un país lastrado por 40 años de guerra civil, hambrunas, corrupción y una inestabilidad crónica. Sin embargo, en la primera década de nuestro siglo, Camboya parece resurgir y apuntarse a la globalización tímidamente. Desde el año 2000 el turismo, la inversión extranjera pero también la corrupción, trabajos mal pagados, redes de extorsión laboral, esclavitud infantil, prostitución y drogas han ido entrando en todas las esferas del país.
Pero no todo es negativo. El turismo, los intercambios educativos, la apertura cultural de Camboya hacia el exterior y viceversa, y la renovación de infraestructuras abre la esperanza para que más de la mitad de la población con menos de 20 años pueda convertir Camboya en pocos años en un país nuevo.